Guía independiente sobre el archivo familiar. No es un archivo, ni un servicio de genealogía ni de digitalización, no vende nada y no tiene relación con el sitio que antes ocupaba este dominio.

Paso a paso

Artículos prácticos

El primer artículo de la sección trata de cómo digitalizar el álbum de fotos familiar. Parece una tarea técnica, pero pide más paciencia que técnica. Casi en cualquier casa hay un escáner o un móvil con buena cámara, y los errores importantes no se cometen durante la captura, sino antes y después: se arrancan las fotos a la fuerza, se ponen nombres de archivo al azar, se guarda la copia en un solo sitio. A continuación tienes un orden de trabajo que ayuda a evitarlo.

La copia digital no sustituye al original: lo protege. Una foto que sale del álbum tiene que volver entera al álbum o a un sobre.

— Al margen

Qué necesitas

  • Una mesa limpia y seca, lejos de comida, bebidas y ventanas abiertas.
  • Las manos limpias y secas o unos guantes finos de algodón, para no dejar huellas en la imagen.
  • Un escáner o un móvil con buena cámara y una luz uniforme y difusa, sin reflejos.
  • Una brocha suave para el polvo y un lápiz blando para las anotaciones.
  • Una libreta o una hoja de cálculo donde apuntar los datos de cada foto.
  • Dos sitios distintos para las copias: por ejemplo, el ordenador y un disco externo.
  1. Revisa el álbum y decide qué sacar

    Hojea el álbum entero antes de tocar nada. Las fotos sujetas con esquineras suelen salir con facilidad; las que están bien pegadas es mejor dejarlas donde están y fotografiarlas junto con la página. Si una foto se agrieta o se despega, no tires de ella: aparta el álbum y piensa si necesitas el consejo de un restaurador.

    Ejemplo ficticio: un nieto se da cuenta de que las fotos de las primeras páginas están pegadas y decide fotografiar esas hojas enteras, sin despegar nada.

  2. Registra el orden original

    El orden de las fotos en el álbum también es información: lo eligió la persona que lo montó. Antes de sacar ninguna, fotografía cada doble página. Así podrás devolverlo todo a su sitio y enseñar a la familia cómo era el álbum.

    Ejemplo ficticio: una hija fotografía las dobles páginas una tras otra y, más tarde, esas imágenes muestran qué fotos tenía juntas la abuela.

  3. Quita el polvo

    Retira el polvo con una brocha suave, con movimientos ligeros del centro hacia los bordes. No limpies las fotos con un paño húmedo, no soples sobre ellas ni intentes quitar las manchas: la imagen se daña con facilidad y la marca se queda para siempre. Limpia antes el cristal del escáner para que no aparezcan pelusas en las copias.

    Ejemplo ficticio: en una foto se ve una mancha antigua y la dueña del álbum la deja tal cual, limitándose a pasar la brocha.

  4. Captura el anverso y el reverso

    Escanea o fotografía cada foto con algo de margen alrededor, para que salga el borde completo. Elige una calidad alta: un archivo grande es un problema menor que una copia en la que no se distinguen las caras. Si usas el móvil, mantenlo paralelo a la foto y vigila que la lámpara no produzca reflejos. Si en el reverso hay una anotación, un sello o una fecha, captúralo también.

    Ejemplo ficticio: en el reverso aparece un nombre escrito a lápiz, y su copia se guarda en la misma carpeta, junto al anverso.

  5. Pon nombres claros a los archivos

    El nombre del archivo debe explicar qué contiene incluso a alguien que no haya visto el álbum. Funciona bien combinar la fecha aproximada, el apellido o el nombre y un par de palabras sobre la escena. Decide la regla una vez y respétala hasta el final: así los archivos se ordenarán solos.

    Ejemplo ficticio: el archivo del reverso lleva el mismo nombre que el del anverso, con la palabra «reverso» añadida al final.

  6. Anota los datos de cada foto

    Apunta en la libreta o en la hoja de cálculo todo lo que se sepa de cada imagen: quién aparece, dónde y cuándo, y quién te lo contó. Si el programa con el que ves las fotos permite escribir una descripción dentro del archivo, aprovéchalo, pero no te fíes solo de eso. Marca las suposiciones con «probablemente» o «según», para que tus descendientes distingan lo comprobado de lo supuesto.

    Ejemplo ficticio: la anotación dice «probablemente el tío Paco, verano en el río, según la tía Maruja», y enseguida queda claro que es una suposición.

  7. Guarda copias en varios sitios

    Copia la carpeta terminada en al menos dos soportes distintos y guárdalos en lugares diferentes, por ejemplo en tu casa y en la de algún familiar. De vez en cuando abre las copias y comprueba que los archivos se leen. Pasa también a un archivo las anotaciones de la libreta y guárdalo junto a las fotos; si no, dentro de unos años nadie recordará dónde está la clave del álbum.

    Ejemplo ficticio: la familia guarda una copia en el ordenador de casa y otra en un disco externo que tiene el hermano, y cada temporada comprueba que las dos se abren.

  8. Devuelve los originales a su sitio

    Cuando termines, vuelve a colocar las fotos en el álbum guiándote por las imágenes de las dobles páginas, o mételas en sobres de papel. Si el álbum tiene las hojas quebradizas, es mejor envolverlo en papel y guardarlo en una caja, y dejar la caja en un lugar oscuro y seco de una habitación de la casa.

    Ejemplo ficticio: las fotos de un álbum que se ha deshecho pasan a sobres rotulados, y las tapas se guardan en la misma caja.

Errores frecuentes

  • Arrancar las fotos pegadas o levantarlas con un cuchillo.
  • Limpiar las fotos con una toallita húmeda o con limpiacristales.
  • Capturar solo el anverso y perder las anotaciones del reverso.
  • Dejar a los archivos los nombres impersonales que les pone la cámara.
  • Tener una única copia en un solo móvil u ordenador.
  • Tirar los originales después de digitalizarlos, convencido de que los archivos durarán para siempre.

Si algo no te encaja

  • Si no tienes escáner, fotografía con el móvil junto a una ventana en un día nublado, con la foto sobre un fondo oscuro y liso.
  • Si el álbum es demasiado frágil, limítate a fotografiar las dobles páginas y no saques las fotos.
  • Si tienes poco tiempo, empieza por las imágenes de las que todavía pueden hablarte tus familiares mayores y deja el resto para más adelante.

Compruébalo

  • Álbum revisado y páginas frágiles señaladas
  • Dobles páginas fotografiadas antes de desmontar nada
  • Polvo retirado con brocha, sin agua
  • Anversos y reversos con anotaciones capturados
  • Archivos nombrados con una misma regla
  • Datos apuntados en la libreta o la hoja, con las suposiciones marcadas
  • Copias guardadas al menos en dos sitios
  • Originales de vuelta en el álbum o en sobres

Catálogo de publicaciones en español

En este catálogo iremos reuniendo artículos propios sobre el archivo familiar doméstico, escritos pensando en quienes leen en español: guías prácticas, respuestas a dudas frecuentes y explicaciones de conceptos que hacen falta para trabajar con papeles y fotos antiguos.

De momento hay un solo artículo, el de la digitalización del álbum de fotos, que puedes leer más arriba. Añadiremos los siguientes en cuanto estén listos y revisados.

En qué estamos trabajando

  • Cómo preguntar a los abuelos por el pasado y grabar la conversación de forma que se sientan cómodos.
  • Cómo ordenar y conservar recordatorios de comunión, estampas, invitaciones de boda y otros papeles de las celebraciones familiares.
  • Cómo hacer el primer árbol genealógico y señalar en él los datos que no son seguros.
  • Cómo preparar una consulta a un archivo parroquial o municipal y qué reunir antes de hacerla.
  • Cómo compartir el archivo digitalizado con la familia sin poner en riesgo los originales.

Cómo publicamos

  • Los artículos de este catálogo se escriben por separado para cada versión lingüística y no son traducciones.
  • Algunos artículos enlazan a sitios de terceros, incluidos servicios de videojuegos; no controlamos su contenido, precios ni condiciones.
  • No publicamos publicidad de servicios de digitalización, servicios de genealogía ni tiendas, clasificaciones, precios ni opiniones.
  • Secciones

    Los cuatro temas de la guía: fotografías, documentos y cartas, recuerdos de los mayores y genealogía.

  • Preguntas

    Respuestas breves sobre cómo conservar papeles y fotos, la digitalización, la genealogía y la privacidad.

  • Glosario

    Glosario del archivo familiar: papel libre de ácido, copia de seguridad, metadatos, generación, libro parroquial ruso.

Fuentes

  • Recomendaciones generales sobre la conservación de fotografías y papeles

La información está actualizada a la fecha de elaboración de la página. Las fotos y los papeles antiguos pueden ser muy distintos entre sí, así que con los originales frágiles y especialmente valiosos ve despacio y con cuidado, y ante la duda, mejor no tocar nada.